Fue vendido y se fue a tierras
andaluzas, Cádiz para ser mas exactos, pero con 16 meses no
podían seguir teniéndolo y nos lo enviaron, desde que llegó, vio
el sitio sonrió y aun no ha parado de sonreír, es el perro mas
feliz del mundo, siempre alegre, jugando con todo, siempre lleva
algo en la boca para provocar a los demás, demostró ser un
semental excelente, dando unas camadas espectaculares algunos
son Zingara, Cooper…