ENFERMEDADES
AMEBIASIS
Causantes:
Se produce por la infección de un parásito denominado Entamoeba
Hystolíticaque se aloja en el intestino grueso, extendiéndose
por su mucosa y dando lugar a ulceraciones del mismo.
Patogenia:
Por la ingestión de heces de humanos infectados. Suele darse con
más frecuencia en zonas de bajas condiciones higiénicas o
aquellas en las que no existen o son deficientes los sistemas de
saneamiento. (Zonas poco urbanizadas, zonas agrícolas, etc.)
Sintomatología: El primer síntoma es la colitis hemorrágica, que
debe tratarse inmediatamente para evitar sus consecuencias en
caso de volverse crónica, como son la aparición de pérdidas
exageradas de peso y anorexia que pueden dar lugar a la muerte
del animal.
Diagnostico: Es necesario realizar un análisis de heces
recientes.
Prevención: Como norma general, nunca debe consentirse al perro
que ingiera heces de ningún tipo, ya sean humanas o de otros
animales.
Tratamiento: Aplicación de dosis adecuadas de Metronidazol. Si
fuese necesario, por el estado de desnutrición del animal, se
aplicará suero por vía oral o intravenosa.
ASCARIASIS
Causantes:
Se produce por la infección de unos gusanos redondos (áscaris)
en el tubo digestivo.
Patogenia:
Se adquiere a través del contacto con la placenta o la ingestión
de leche materna, por lo que se desarrolla principalmente en
cachorros.
Sintomatología: Crecimiento ralentizado que será claramente
observable en casos e que se encuentre con sus hermanos de
camada. Suele presentarse diarrea con deposiciones mucosas. Se
produce el efecto de “panza descolgada”.
Diagnóstico: Por medio del análisis de las heces.
Prevención: Es necesario desparasitar a la hembras gestantes,
antes del inicio de la gestación y al final de la misma. Los
cachorros podrán ser desparasitados a partir de los 10 días de
vida.
Tratamiento: Administración de pirantel, nistroscanata o
piperacina (sales).
CORONAVIRUS
Causantes:
Infección del virus que se produce en el intestino delgado.
Patogenia:
Se transmite por la ingestión de heces infectadas.
Sintomatología: Diarrea, vómitos, fiebre y decaimiento general.
Es frecuente la aparición de mucosas sanguinolentas en las
heces.
Diagnóstico: Realización de una biopsia de la mucosa intestinal
Prevención: Debe vacunarse al cachorro a los 45 días de vida. En
cualquier caso, es necesario evitar la ingestión de heces. Si se
diese el caso de que el animal lama a otro animal infectado, es
necesario realizarle un enjuague bucal con una disolución de
agua oxigenada al 10%, evitando su ingestión.
Tratamiento: No existe tratamiento contra el Corona virus, por
lo que deberán ser paliados los síntomas con el fin de evitar
la deshidratación del cachorro.
DISPLASIA
DE CADERA
Causantes:
Malformación congénita o hereditaria. Se debe a que el fémur no
articula correctamente con la cadera.
Patogenia:
Transmisión hereditaria
Sintomatología: Los cachorros menores de 10 meses presentan
súbitas cojeras en las extremidades de atrás que pueden ser
dolorosas. Los perros adultos se muestran torpes al levantarse.
Diagnóstico: Radiografías especificas
Prevención: Evitar la transmisión, no utilizando en la cría,
ejemplares de los cuales se desconozca el grado de displasia,
que para que se utilicen debe ser leve. Si se observan
dificultades a la hora de andar en un cachorro, es posible su
recuperación, por lo que deben emprenderse cuanto antes las
acciones correspondientes.
Tratamiento: Se realizará una rehabilitación tendente al
refuerzo de los ligamentos, así como la aplicación de
analgésicos y antiinflamatorios en casos e que sea necesario. Si
se considera necesaria la cirugía, habrá que estudiar
detenidamente en que medida se va a mejorar el nivel de vida del
animal, y si realmente es conveniente.
ENANISMO
Causantes:
Fallo congénito en el desarrollo de la hipófisis o lesiones
tumorales o infecciosas producidas en la hipófisis después del
nacimiento. El resultado es la disminución de hormonas del
crecimiento.
Patogenia:
Se genera por malformación congénita o por infecciones
bacterianas de la Hipófisis
Sintomatología: Se observa retraso importante respecto al resto
de la camada, tardanza en el desarrollo de los dientes y en los
cambios de pelo, y crecimiento anormal, acompañado de
comportamientos extraños causados por desequilibrios nerviosos.
Diagnóstico: Observación y análisis.
Prevención: Evitar la adicción de cachorros que tengan un tamaño
inferior al del resto de la camada. Esta no es una
característica inequívoca, pero es la única garantía aceptable
de no adquirir un individuo con enanismo.
Tratamiento: Administración de hormonas de crecimiento. Es
importante valorar por parte de los propietarios, las opciones
de salir adelante y los riesgos de tratamiento.
ESTREÑIMIENTO
Causantes:
Ingestión de huesos, pelos, exceso de cenizas en la dieta y
enfermedades o trastornos metabólicos.
Patogenia:
Cambio de dieta, ingestión excesiva de huesos.
Sintomatología: Heces duras, a veces parecen polvo blanco o
marfil apelmazado.
Diagnóstico: Observación de las heces y palpación abdominal. Se
pueden realizar radiografías para descartar la existencia del
algún cuerpo extraño que se encuentre obstruyendo el intestino.
Prevención: Evitar la ingesta excesiva de huesos, plásticos o
cualquier otro objeto no comestible que el perro pueda confundir
con comida. (No olvidemos que el perro tiene el sentido del
gusto muy poco desarrollado, por lo que a la hora de elegir el
alimento se guía casi exclusivamente por el olfato). Acudir al
veterinario cuando un perro lleve más de dos días sin defecar.
Tratamiento: Administración de lubricantes y laxantes. En caso
de que el problema persista más allá del tiempo de efecto
determinado en los laxantes, es posible que sea necesaria la
inspección por medio de radiografías y a veces se hace necesario
la cirugía, principalmente en los casos en los que se ha
producido la obstrucción por la ingesta de cuerpos extraños.
HEPATITIS
INFECCIOSA
Causantes:
Se produce por la infección del hígado por parte del Adenovirus
canino de tipo 1.
Patogenia:
Ingestión de medios infectados, como pueden ser heces orina o
saliva de ejemplares infectados. La capacidad de contagio de los
individuos recuperados de la enfermedad continúa por un periodo
mínimo de 6 meses, por lo que es imprescindible mantener la
profilaxis durante ese periodo.
Sintomatología: Los síntomas son variados, aparecen de forma más
fácil de observar, una sed anormal, apatía y decaimiento,
conjuntivitis, y puede observarse un retraso en la coagulación
sanguínea. Puede darse el caso de la aparición de heces negras,
debidas a la existencia de hemorragias en el estómago.
Diagnóstico: Analítica de sangre.
Prevención: Vacunación.
Tratamiento: Administración de antibióticos y en caso de que sea
necesario, transfusión de sangre.
INVAGINACIÓN INTESTINAL
Causantes:
Infección por parásitos, virus o bacterias, o irritación de la
mucosa debida a determinados fármacos, o la ingestión cuerpos
extraños.
Patogenia:
Se trata de una alteración casual.
Sintomatología: Diarreas con deposición de mucosas
sanguinolentas, vómitos frecuentes y dolor abdominal.
Diagnóstico: Realización de radiografías, si es necesario, se
aplicará un contraste.
Prevención: Desparasitación periódica (cada 6 meses o como
máximo 1 año). Acudir al veterinario cuando se produzcan vómitos
frecuentes.
Tratamiento: Cirugía
LEPTOSPIROSIS
Causantes:
Infección sanguínea producida por la penetración vía mucosas de
la espiroqueta Leptospira.
Patogenia:
Puede transmitirse por medio de cualquier fluido corporal
infectado, aunque el medio más frecuente es la orina. Es
importante evitar que los perros beban aguas estancadas ya sea
de charcas o cañerías debido a que éstas pueden estar
infectadas por la orina o los cadáveres de otros animales.
Sintomatología: Normalmente se produce fiebre y decaimiento
general del animal, falta de apetito (anorexia) y hemorragias
generalizadas del aparto respiratorio, digestivo y excretor por
la nariz, en la heces y en la orina.
Diagnóstico: Analítica de sangre y orina.
Prevención: Vacunación. En cualquier caso es conveniente evitar
el contacto con aguas residuales y estancadas. Esta enfermedad
es transmisible al ser humano.
Tratamiento: Administración de antibióticos y estreptomicina
durante un periodo mínimo de 15 días. Se acompañará el
tratamiento con suero para evitar la deshidratación.
MOQUILLO
Causantes:
Infección vírica grave que afecta a los tejidos del sistema
respiratorio, digestivo y nervioso.
Patogenia:
A trabes de fluidos provenientes del sistema respiratorio o por
la ingestión de orina.
Sintomatología: Fase inicial: Aparición de problemas
respiratorios como rinitis, flemas y la aparición de legañas
purulentas. Fase secundaria: Se producen trastornos digestivos
degenerados en diarreas fétidas y convulsiones en su fase más
intensa. Fase terciaria: Si e perro sobrevive a la enfermedad,
se producen, generalmente, transtornos nerviosos en forma de tic
o deficiencias motrices.
Diagnóstico: Analítica de sangre. Debe intentar diagnosticarse
lo antes posible, por lo que ante cualquiera de los síntomas, se
debe pasar urgentemente a la analítica.
Prevención: Vacunación del cachorro y revacunación anual.
Durante los primeros cuatro meses de vida es imprescindible
evitar contactos con otros perros desconocidos, y evitar que se
produzcan enfriamientos o cualquier estrés que disminuya el
nivel de defensas del organismo.
Tratamiento: Tratamiento de las infecciones localizadas en cada
uno de los tejidos de modo específico, así como evitar la
deshidratación.
OTITIS
Causantes:
Infección por levaduras, bacterias o parásitos (ácaros) de los
conductos auditivos.
Patogenia:
Contacto con otros perros u otros animales, falta de higiene,
enfriamiento, complicaciones de otras infecciones, etc.
Sintomatología: sacudidas de la cabeza y rascado frecuente de
las orejas, mal olor en el interior del pabellón auditivo, dolor
a la palpación en la parte baja de la inserción de la orejas. Se
trata de un dolor muy fuerte que puede provocar reacciones
violentas al tirarle de las orejas.
Diagnóstico: Observación de la sintomatología y análisis de los
exudados del pabellón auricular.
Prevención: Evitar la entrada de agua en los oídos del perro
(tapones de algodón en la bañera y en la playa).
Tratamiento: Deberá tratarse con celeridad para evitar que la
enfermedad se vuelva crónica. Dependiendo del tipo de infección
o parasitosis, se aplicarán los fármacos correspondientes.
PARVOVIROSIS
Causantes:
Infección vírica muy resistente que se origina en las
vellosidades del intestino
Patogenia:
Ingestión de heces infectadas.
Sintomatología: Gastroenteritis aguda. Comienza con vómitos y
pasadas 24 o 48 Horas se desarrolla un cuadro de diarrea
hemorrágica y liquida que se mantendrá hasta la recuperación o
muerte del animal. Se da principalmente en cachorros.
Diagnóstico: Análisis de sangre y heces.
Prevención: Vacunación del cachorro a partir de las 6 semanas y
posterior revacunación anual. Es importantísimo mantener un
elevado nivel de higiene en la cría, que es el periodo anterior
a la vacunación. La posibilidad de contagio existe hasta un mes
después del final de la convalecencia.
Tratamiento: Deben evitarse infecciones secundarias, y debe
controlarse la deshidratación.
TENIASIS
Causantes:
Infección parasitaria del intestino por cestodos o tenias. Se
puede transmitir al hombre.
Patogenia:
Vía directa: Ingestión de heces o contacto con larvas que se
encuentran en suelos no higiénicos. Vía indirecta. Contagio por
picaduras de pulgas u otros parásitos.
Sintomatología: Cambios de carácter, irritabilidad y estado
inquieto.
Diagnóstico: Análisis de las heces. (Muchas veces a simple
vista).
Prevención: Desparasitación periódica trimestral (Sobre todo
tras periodos de humedad y calor).
Tratamiento: Es necesario atacar a la vez a los huevos, las
larvas y los adultos, para eso se utilizará praziquantel,
mebendazol o febendazol.
TRAQUEOBRONQUITIS
Causantes:
Infección del sistema respiratorio por Adenovirus canino tipo 2.
(AVC-2).
Patogenia:
Se transmite por medio de la ingestión de los fluidos del
sistema respiratorio de animales infectados.
Sintomatología: Tos seca frecuente. Decaimiento, posible
descarga ocular y fiebre.
Diagnóstico: Análisis de mucosas afectadas
Prevención: Vacunación a las 10 semanas. Prevención contra el
Frio en cachorros.
Tratamiento: Se administrarán antibióticos y antitusivos. En
conveniente aislar a los enfermos con el fin de permitirles
reposar, con lo que se disminuye la frecuencia de la tos y se
facilita la recuperación anímica.
RAQUITISMO
Causantes:
Déficit de vitamina D o de fósforo, o bien trastornos en la
asimilación de los mismos.
Patogenia:
No hay contagio.
Sintomatología: Cojera y desproporción en el crecimiento de las
extremidades de crecimiento rápido, (muslos y antebrazos). Dolor
de articulaciones.
Diagnóstico: Radiografías
Prevención: Es conveniente que los cachorros salgan a la calle,
sin contacto con otros perros ni con el suelo, (pueden llevarse
en brazos) para que les de el sol desde la 4ª semana de vida,
con el fin de que desarrollen correctamente la asimilación de
la vitamina D y el Fósforo que favorecen el crecimiento óseo. La
dieta debe estar equilibrada en cuanto a las cantidades de
calcio, fósforo y vitaminas D. Solo deben aportarse complementos
vitamínicos en el caso de que la dieta no sea la apropiada.
Tratamiento: Administración de un fijador para el calcio,
acompañado de fósforo y Vitaminas D, siempre en la proporción
adecuada al peso y las carencias del animal.
ASFIXIA
Causantes:
Se da, sobre todo, en recién nacidos, bien por que las mucosas o
fluidos del parto obstruyen las vías respiratorias, o bien por
aplastamiento por parte de la madre. Tambien puede deberse a la
existencia de defectos de nacimiento en el aparato respiratorio,
o a haber estado demasiado tiempo con la bolsa rota dentro de la
madre.
Patogenia:
No se contagia.
Sintomatología: Respiración rápida y poco intensa. Mucosas
azuladas.
Diagnóstico: Según sistomatología.
Prevención: Vigilancia del parto. Evitar que la bolsa se
mantenga rota en el interior de la madre. Dotar a la madre de
una paridera adecuada.
Tratamiento: En caso de que el animal se encuentre en situación
grave de asfixia, solo podemos intentar la reanimación, por
medio de la respiración asistida, utilizando el cuerpo de un
bolígrafo que introduciremos en la boca del cachorro, y
soplaremos suavemente en varios ciclos. Ver el capitulo de
primeros auxilios. Como último recurso a vida o muerte se han
obtenido buenos resultados con
*************respiros????????????????
ENFRIAMIENTO
Causantes:
Durante los primeros días de vida, los cachorros tienen muy poca
capacidad de regulación de temperatura, con lo que al mínimo
atisbo de frío, alejamiento de la madre o retraso alimenticio,
pueden enfriarse, generándose un síndrome cardiorrespiratorio y
el posterior rechazo de la madre, que unido a la falta de
competitividad al alimentarse suele terminar con la muerte del
cachorro. En adultos puede deberse a condiciones extremas de
frío y humedad o a deficiencias importantes en el sistema
inmunitario.
Patogenia:
No existe.
Sintomatología: En el cachorro, temperatura rectal por debajo de
los 35 grados, y rechazo ocasional de la madre, retraso
alimentario.
Diagnóstico: Según síntomas.
Prevención: Mantener la temperatura constante para los cachorros
(32º C la primera semana, e ir bajando hasta tener 25 ºC a los
20 días. Pueden utilizarse lámparas de radiación roja de 500W a
una distancia de 1,5m de la camada, así como aislando del suelo
a los cachorros, utilizando una paridera adecuada. En perros
adultos, evitar que pasen frío estando mojados durante horas.
Tratamiento: Rebajar la hipotermia por medio de la aplicación de
calor seco (sin excederse en la temperatura), frotaciones,
alimentos templados (nunca calientes).
DESHIDRATACIÓN
Causantes:
Puede ser provocada por múltiples causas, diarreas, falta de
agua, exceso de calor y sequedad ambiental, etc. En cachorros
conviene mantener la atmósfera con niveles aceptables de
humedad, y proporcionarles agua fresca ay limpia disponible
desde la tercera semana de vida. En los adultos, es importante
no dejarlos nunca atados o encerrados en un lugar en el que no
corra el aire y de el sol de modo directo o indirecto. (Ver
tambien golpe de calor).
Patogenia:
No se contagia.
Sintomatología: Sequedad en la piel, retraso en el cachorro o
acartonamiento cutáneo del adulto.
Diagnóstico: Según síntomas.
Prevención: Mantener a los cachorros en atmósferas de humedad
relativa del orden del 60%. Vigilar que la piel del cachorro sea
elástica y vuelva a su posición inicial rápidamente al
pellizcarla. El peso de un cachorro que evoluciona correctamente
siempre debe ser superior al de dos días antes. En adultos, se
observará que no posean la piel acartonada, muy pegada al hueso
y que no se recupera rápidamente ante un pellizco.
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