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DEL JOWERS, HISTORIA DE UNA PASIÓN

Rosa Mª
Suárez Ferrer
DEL JOWERS, que es el afijo con el que siempre hemos criado,
surgió, contrariamente a lo que se piensa, de la composición de
las siglas de los nombres de sus fundadores JOSE WEBER y ROSA
M. SUAREZ.
Qué mejor ejemplo para un nuevo aficionado que pretende
disfrutar y hacer disfrutar a los Bobtails, que conocer la
historia apasionante de una afición escrita en primera persona
por su protagonista:
“Desde
siempre me han gustado los perros, así que, cuando nos
casamos, mi marido, me regaló un precioso pastor alemán. Era
lo que más deseaba, y por fin lo conseguí. Poco tiempo después
vinieron los niños. Primero Moisés, después Elísabet y por
ultimo Jonatán. Alí, que así se llamaba el perro, creció con
ellos bajo el intenso sol de la Costa de la Luz, como uno más,
hasta que un día nos dejó. Pasados unos años, ya con los niños
más mayores, decidimos trasladarnos a Asturias, mi tierra natal,
para hacer realidad el sueño de toda la familia: Fundar una
pequeña granja. Para poder buscar con tiempo la casa de
nuestros sueños, nos instalamos en un piso en Oviedo.
La verdad es
que nunca habíamos pensado de forma concreta en la cría de
perros. Por una afortunada casualidad del destino, unos amigos
nuestros, tenían un Yorkshire terrier, del que toda la familia
estaba enamorada.
En España,
en aquellos años, estaban empezando a introducirse los perros de
raza, y nosotros nunca habíamos visto un ejemplar con pedigrí,
de hecho no teníamos demasiado claro para qué servía.
Nuestros
amigos nos animaron a adquirir un cachorro y nos recomendaron
buscar en la bibliografía, la raza que tuviera el carácter y el
físico que más se ajustase a nuestra forma de vida, ya que de
este modo sería mucho más fácil que todo saliese bien. No hizo
falta que insistieran demasiado para que volviésemos a
ilusionarnos con volver a tener un cachorrito corriendo por la
casa. Aquel año yo estaba muy ocupada estudiando pero, entre
todos, teníamos tiempo sobrado para atenderle, así que nos
pusimos manos a la obra y buscamos hasta encontrar una preciosa
hembrita de Yorkshire terrier llamada CRISTAL. Aquella cosita
tan chiquitina lloraba y lloraba cuando no estábamos en casa,
así que decidimos que lo mejor era buscarle un compañero, que le
hiciera compañía. Después de pensarlo con detenimiento,
adoptamos a Happy un Yorkshire que según iba creciendo y cuanto
más y más le queríamos, más distinto era de su compañera
CRISTAL. No se parecía en nada a ella, que era pequeñita y
tenía mucho pelo. Happy era largo, orejudo y con muy poco pelo,
lo cual no impedía que fuese el más querido por todos.
Metidos en
este maravilloso “lío”, adquirimos la costumbre de salir todos
juntos a dar largos paseos. Papá, Mamá, Moisés, Elisabet,
Jonatán, Cristal y Happy recorríamos un largo trecho hasta la
tienda de animales en la que adquiríamos, juguetes, mimos,
pelotitas y otros caprichos o necesidades que surgían para los
nuevos reyes de la casa.
En una de
éstas visitas nos enteramos de que el siguiente domingo se iba
a celebrar un concurso canino en un pueblo cercano. Nos
animamos a visitarlo, y de paso decidimos que nuestros dos
perritos concursasen.
Ese domingo
llegamos al concurso con toda la ilusión de la familia y cual no
seria nuestra sorpresa cuando Cris, que era una preciosidad,
ganó el concurso con trofeo incluido. Los chicos se lo pasaron
genial aunque nos apenó que Happy quedase el último.
Pocos días
después nos enteramos de la fecha de otro concurso al que
asistimos. Lo pasamos muy bien, pero ocurrió algo que cambió
nuestras vidas.
Mi marido
estaba mirando, con los niños, los juicios de otras razas
mientras yo me afanaba en peinar y acicalar a nuestra estrella
Cris. Al acabar uno de los juicios, una niña de 8 o 9 años salía
llorando del ring de su raza mientras le explicaba a su amiga:
“Ni siquiera lo han mirado, el otro era mucho más guapo”.
La realidad
era que el Fox Terrier que llevaba la niña no parecía ni de la
misma raza que el otro que había ganado aunque si lo era. Lo
mismo que a nosotros nos había pasado con Happy. Tenía su
pedigrí, era un Yorkshire, pero no era ni parecido a Cris.
Cuando preguntamos acerca de aquello, alguien nos explicó que
para tener un buen ejemplar, había que pagar mucho más. Todavía,
hoy, me sigo preguntando el por qué.
Si un perro
pertenece a una raza, debería de tener unas características
similares a las de los demás ejemplares de esa misma raza.
El problema
parecía ser que se habían creado dos mundos caninos, el de la
calle y el de los concursos, y parecía que un perro de concurso
valía más que uno de “calle”. Lo importante de todo esto es que
a nosotros aquello nos pareció injusto, y decidimos que podría
ser interesante empezar a criar con un criterio diferente, es
decir utilizando buenos ejemplares de base, pero intentando
obtener cachorros de calidad sin hacer diferencias entre
perros de los llamados de “calle” y los que pretendidamente
deberían dedicarse a concursos.
Siempre
hemos pensado que una mascota es un amigo al que querer, y la
calidad dentro de su raza solamente es útil a la hora de saber
realmente que nuestro futuro amigo se ajustará a nuestras
condiciones de vida y sobre todo a nuestro carácter.
Si no hay
una homogeneidad en la raza, y no existe respeto a esos
criterios en la cría, nada de lo que un libro como éste pueda
decir, servirá al futuro propietario para elegir correctamente a
quien será su mejor amigo durante, al menos, los próximos 10
años.
Tras
aquellos planes, todo quedo en suspenso. La vida cotidiana
había intentado enterrar un sueño. Sin embargo, un par de
semanas después tuvimos un grave accidente de tráfico en el que
nuestro coche resultó siniestro total.
Nosotros,
magullados pero a salvo, miramos al futuro con optimismo,
pensando que la vida nos había dado la oportunidad de seguir
luchando por un futuro mejor.
A los pocos
días del accidente, encontré a mi marido hablando por teléfono y
al colgar me sorprendió diciéndome que había reservado una
cachorrita de West Highland White Terrier al criadero Valbonica
y me enseñó fotos de una revista en la que se mostraban
ejemplares de esa, que a partir de entonces, sería “su raza”, la
que a él le gustaba.
Con Tarasca,
que así se llamó, ya éramos 2 Yorkis y una Westi (reservada)
además de 5 personas en un piso relativamente pequeño.
Aproximadamente un mes después, en el escaparate de la tienda
donde comprábamos las cositas para Cris y Happy había algo que
nunca olvidaré, además de por las consecuencias que tuvo ese
encuentro, porque fue una impresión enorme para mí.
No sabía que
podía existir algo tan tierno, tan bonito, con aquella carita
tan dulce. Daban ganas de comérselo a besos. Entré, pregunté y
se trataba de una cachorra de BOBTAIL. Me enamoré de la raza y
de aquella cachorrita. Tuvieron que darme muchas razones, para
no comprarla a ella, en especial, pero esa misma noche mi marido
se puso en contacto con la persona a la que le había reservado
la Westi y le encargó que nos buscase una bobtail con la
suficiente calidad como para que pudiese ayudarnos a emprender
nuestra aventura de criar con los mejores ejemplares que
pudiésemos conseguir.
Pocos días
después, llegó Florabella Query dels Pelut´s nuestra primera
Bobtail, la que nos enamoró a todos y que a su vez, nos obligó
a abandonar urgentemente el piso en el que vivíamos ya que
llegó con 5 meses y sin educar, para sumarse a los dos Yorkys y
a la Westy.
Se acabó el
seguir buscando tranquilamente una casita de campo.
La consigna
era: “De alquiler, de prestado y dónde quiera que fuese, pero
que tuviese jardín”.
En pocos
días encontramos una casita con 1000 metros cuadrados de terreno
en Siero (Asturias) y menos mal que era finales de Mayo y mis
hijos finalizaron el curso antes del traslado pues tuvieron
que cambiar de colegios para el año siguiente.
La verdad es
que ninguno se quejó, pues lo más bonito del nacimiento de DEL
JOWERS fue que se trataba de una aventura familiar que todos
emprendimos con ilusión.
Cinco días después de llegar Query, la Bobtail, se celebraría la
Exposición Canina Internacional de Asturias y ya la teníamos
inscrita para participar en Clase Cachorros dónde yo misma hice
las veces de “handler”. Histérica, y temblorosa, pues es algo
superior a mí, tenía que hacerlo y lo hice. Obtuvo la
calificación de MEJOR DE LA RAZA y MEJOR DEL GRUPO 1º.
Estábamos como locos.
Ya iniciada nuestra nueva vida en el campo, la familia seguía
creciendo. Nos regalaron un dogo alemán llamado Strong y
recogimos en la perrera un medio mastín, Yogui los cuales se
convertirían en los guardianes de la granja.
Después de mucho disfrutar de todos ellos, algunas de nuestras
comidas quemadas por estar en la ventana viéndoles jugar o
jugando con ellos, me dí cuenta de que tenía lo que había
querido desde niña, es decir muchos “animalitos”.
En aquella casa de Siero, nacieron nuestras primeras preciosas
camadas:
A Cristal la enviamos a Madrid a cruzar con un precioso
ejemplar Campeón de Europa. De Liliput of Milmoor tuvo 4
preciosos cachorritos y nos quedamos con las hembras.
A partir de ahí comenzó la vorágine, y el criadero crecía y
crecía a medida que cada uno de nosotros iba enamorándose de una
raza.
Así Elisabet se empeño en conseguir dos preciosos ejemplares de
Caniche Enano Blanco del afijo Del Zarzoso (del Zarzoso Grafico
y Del Zarzoso Fiesta) y una cocker particolor blanco / negro de
un año (Potty).
Para hacerle compañía, adquirimos dos sementales ya adultos con
los que tuvimos mucha suerte, por los hijos que daban y por su
carácter tranquilo y cariñoso, Baccardi’s Orégano y más tarde
Courtmaster The Druid.
Al final, llegó la hora de cruzar a Query así que estuvimos
buscando un macho que nos gustase. Como no entendíamos
prácticamente nada de ninguna raza, nos dejamos guiar por los
criadores a la hora de comprar y cruzar. Elegimos a CH ACIBECHES
DE FREAN AGRO BAIXO propiedad de una gran aficionada a la raza y
que hoy en día sigue con el mismo entusiasmo que entonces a
pesar de los años que han pasado .Mª Teresa García Huete e
Ignacio, su sobrino, se encargaron de Query y me la devolvieron
preñada (aunque eso solo lo supe pasado un mes por como
engordaba y por lo mimosa que estaba).
Dos meses después tuvimos nuestra primera
camada de Bobtail. Ocho preciosos cachorros con los que tuvimos
que aprender muchas cosas para sacarlos adelante. Realmente es
una labor que proporciona una alegría inmensa mientras tratas
con ellos, pero se encuentra muy poca ayuda. No tienes a quien
acudir para las dudas por eso nosotros llegamos a ser, a
veces, muy pesados en la insistencia de que
los
aficionados nos pregunten
lo que quieran sobre su mascota, que si está en nuestra mano
ayudar siempre lo haremos.
De nuestra
primera camada de Bobtail decidimos quedarnos una hembra (Del
Jowers Cassidy) nacida de un color gris perla, precioso y un
fabuloso macho (Del Jowers Condor). Todos los cachorritos de la
camada fueron una alegría durante varias semanas y lloramos por
cada uno de ellos cuando se fueron con sus nuevos dueños.
Todavía hoy
recuerdo sus colores y donde fueron entregados a sus nuevas
familias.
Con Cassidy y Condor decidimos asistir a la Exposición
Internacional de Madrid, sin material, sin mesa de expositor,
sin lacas, sin talcos,... sin saber prácticamente nada de
exposiciones y con dos cachorros sin más arreglo que un baño,
que tendrían que medirse con la elite nacional y dos grandes
importaciones del Reino Unido y ser calificados por una muy
buena juez, al Inglesa, Ms. Pamela Cross.
Salimos al ring con nuestros muchachotes, Condor (Coco para los
amigos) quedó el 3º de 5 machos presentados y PRIVATECassidy
quedó mejor hembra (compitiendo con alguno de los mejores afijos
ingleses), la raza la ganó un precioso macho del afijo
Larrywood, que también ganó el grupo.
Unas semanas después y en la Internacional de Valladolid,
Cassydy ganó también la raza compitiendo con uno de los mejores
afijos nacionales: De Lagar. Afijo que creo, que marcó,
bastante, la raza en España.
Mientras nuestra vida transcurría por esos derroteros,
encontramos la casita que llevábamos tiempo deseando y tras los
tramites pertinentes, nos fuimos allí con toda la manada.
Esta vez no fue tan fácil, ya teníamos 4 yorkys, 4 westys, 3
caniches, 3 cocker, 3 bobtails. La finca era y sigue siendo muy
grande, de unos 75.000 m2, pero, entonces no tenía ningún tipo
de cercado, así que al principio estábamos todo el día corriendo
detrás de ellos. Se caían en zanjas, se bañaban en el rió, y
nosotros, histéricos con tanto canijo, preparando instalaciones
para tenerlos mas controlados.
Otra vez
cambios de colegios, de ritmo de vida, pero aquí aun teníamos
más espacio y eso significaba más animales: caballos, ovejas, y
una cerdita que se hizo famosa en la comarca porque nos
obedecía como uno más de los perros. Se llamaba FLOR. También
adquirimos un Bobtail adulto precioso Blak de Llangreu que nos
dió preciosos hijos y mejores momentos para el recuerdo.
Durante un tiempo dejamos de ir a exposiciones, no podíamos
atender cachorros , niños y viajar a la vez, por eso siempre
hemos dejado claro que nuestra meta no era hacer campeones, lo
nuestro es más bonito que todo eso, es criar con mucha
responsabilidad, y ahora también con experiencia y con todo
nuestro cariño a unos cachorros que con la mayor calidad posible
y a poder ser sin ningún tipo de defectos, sean capaces de hacer
felices a sus dueños y satisfacer aquellos que los
presenten en exposiciones. Ocasionalmente dejamos algunos
ejemplares con pelo largo, mientras son cachorros o jóvenes,
pero mantener su manto como para presentarlos regularmente en
exposiciones lleva muchísimo tiempo y nosotros no disponemos de
él. La realidad es que de cada 100 que salen de casa, uno va a
exposiciones y no suele ser el mejor. El mejor suele estar con
sus dueños, en su casa con el pelo corto y sin saber lo que es
un concurso, porque le basta con hacer felices a sus amos
mientras ellos le permiten ser feliz. Nosotros, con esta
historia, pretendemos instar a todo aquel que haya leido este
libro, a cooperar en la evolución sostenible del Bobtail. Y nos
gustaría que lo hiciesen desde la seriedad y la modestia, pues
estamos realmente convencidos de que lo verdaderamente
importante no es que haya un ejemplar perfecto en una
exposición.
Lo verdaderamente importante es que haya un millar de buenos
Bobtail haciendo felices a un millar de familias que han
encontrado, en su cachorro, al perro que soñaban y buscaban
tener.
A pesar de
todo, la afición nos pudo, y pasado un tiempo, volvimos a
presentar nuestros jóvenes valores en exposiciones. Empezamos
con Laracha, una preciosa hembra criada por nosotros pero
propiedad de Mirian. Esta veterinaria no se separaba de ella
ni un solo minuto, salían juntas hasta de copas. Poco después
empezamos con Algodón, a la que solo le falta pronunciar las
palabras, pues hablar, os aseguro que habla, y Epsilon un
precioso macho propiedad de una pareja que se animó a llevarlo a
exposiciones y ganó casi todas las exposiciones a las que se
presentó , incluso fue Campeón de Europa joven en 1995.
En el año 1994 tuvimos una amarga experiencia al descubrir que
uno de nuestros ejemplares tenía displasia de cadera.
Decidimos que solo había una forma de actuar, que consistía en
separar de la cría a cualquier reproductor que presentase algún
grado de displasia.
Desde el primer momento nos pusimos a la búsqueda de
reproductores que nos pudiesen garantizar una cría libre de
displasia y tras hacer radiografías a todos nuestros ejemplares
retiramos a 2 hembras que la tenían en grado leve.
Posteriormente, nuestra búsqueda de nuevos reproductores nos
llevó a descubrir que en USA llevaban unos 10 años de control
exhaustivo de la displasia y de otros problemas genéticos como
el entropión y nos decidimos a buscar un ejemplar importado de
allí.
Encontramos una criadora que tenia muchísimos campeones de su
afijo Harriet Poreda y adquirimos a GREYFRIAR CARISSIMO DEL
JOWER. Precioso, grande, con un movimiento que aquí no se había
visto antes, un hermoso cuello largo, una cantidad de pelo
impresionante y un subpelo excelente.
La principal ventaja que aportó CARO fue
su capacidad de transmitir,
a sus hijos, sus excelentes
cualidades físicas y su estupendo carácter. Sus hijos se
movían como si flotasen, ya desde pequeños y en las exposiciones
se empezó a notar.
En 1996 nos tomamos un descanso ya debido a que comenzamos la
remodelación de las instalaciones del criadero y además a
Algodón que era nuestra estrella del momento, no le gustaban
nada los viajes.
En ese
tiempo algunos aficionados presentaban en exposiciones a
ejemplares nuestros, hijos de Greyfriar Carissimo del Jowers
“CARO” pero sin más intención que pasarlo bien. Este fue el caso
de Del Jowers Tivoly, Del Jowers Lleyk, Del Jowers Terry, Del
Jowers Campeon, Del Jowers Plomo (a falta de un punto para
obtener el Campeonato de España) todos ellos obtuvieron
excelentes resultados en exposiciones. En 1997 nació Del Jowers
Terrano hijo de Caro, parecíamos obligados a quedarnos con él.
Primero, fue reservado para irse a Costa Rica, pero después, los
propietarios, prefirieron esperar unos meses a la siguiente
camada y se llevaron a Bravo, así que con 3 meses Terrano estaba
disponible. Nos lo reservaron en A Coruña, y ocurrió algo
parecido, pues, los interesados, prefirieron uno más pequeño, en
el último momento. Con 4 meses nos daba pena seguir con la
incertidumbre de sí se marchaba o no y decidimos quedarnos con
él. Estaba cerca la Exposición Internacional de Madrid de
1997, en la cual le presentamos y ganó Mejor de Raza C.C.
Habíamos “vuelto al ruedo” y nos dimos cuenta de que, hasta el
momento, nadie de este criadero sabia presentar a un buen
ejemplar en unas condiciones competitivas en el ring, así que
Jonatan se ofreció para hacer un curso de Handling y su padre le
llevó a Sevilla donde se impartía un curso dirigido poro uno de
los mejores Handler del momento. Volvió muy contento de lo que
había aprendido y 15 días después Terrano competía en Clase
Abierta en la Exposición Internacional de Valladolid 1999 donde
el juez Carming Kiston de Australiase vio obligado a discernir
entre la elite de España, Portugal y Francia calificado a
nuestro Terrano como Excelente 1º , Mejor Macho y Mejor de Raza
C.A. Desde entonces Terrano quedó el primero en 25 y de las
30 exposiciones en las que compitió, 2º en otras 4 y solo una
vez quedó 3º incluida la Mundial OPORTO 2000 con un excelente
Raport así como tambien ha conseguido algo que pocos Bobtails
han conseguido, y es que obtuvo 2 veces consecutivas el CAC en
una Exposición Internacional de Madrid (1999 y 2000).Esto quiere
decir, que la presentación y el arreglo, incluso el estilo del
Handler es muy importante en una exposición y es lo que permite
sacarle provecho a la belleza del ejemplar. Terrano ya es
Campeón de España, Portugal e Internacional. La historia de
Terrano, ilustra aquello sobre lo que hemos insistido a lo largo
de todo este libro.
Un Bobtail es un amigo.
Terrano debería haber estado en Costa Rica, haciendo felices a
sus amos, los cuales probablemente nunca le habrían presentado
en una exposición. Cientos de ejemplares como él se pasean por
las calles de nuestras ciudades mostrando como máximo orgullo el
cariño de sus amos. Sin echar de menos en ningún caso el haber
tenido una historia de éxitos como la de Terrano.
Otros ejemplos de Bobtails que estaban destinados a ser fieles
amigos y que por casualidades de la vida, se han convertido en
estrellas son, por ejemplo, Del Jowers Kaniasa que viajó a
México a encontrase con sus padres adoptivos y que poco
después ganaría su categoría en el MUNDIAL MEXICO 2000 o el de
Del Jowers Utopía que terminó su Campeonato de México a finales
del 2002.
Siguiendo con la historia de nuestro
criadero, en el año 2000 nos quedamos con ejemplares como TACO,
SIDRA, EXPLORER, SHIBER, o ASTUR, con los que obtuvimos títulos
como Joven Campeón de Gibraltar y Campeón de Portugal además
de el Excelente 2º RCAC en la MUNDIAL DE OPORTO. En esta
Mundial, DEL JOWERS fue el único afijo Español, con ejemplares
propios, clasificados en los 2 primeros puestos.
En total, ahora suman 8 títulos de
campeonato
Toda esta lista de éxitos y aventuras en el mundo de las
exposiciones, solo ha de servir de base para lo que
realmente pretendemos decir.
Nuestro lema, desde el principio, ha sido criar ejemplares con
la máxima calidad pero sobre todo, que ofrezcan el mejor
carácter posible a todos aquellos que deseen darles amor y
recibirlo.
El testimonio de nuestra historia, solo es uno de entre tantos
otros.
La vivencia de compartir nuestras vidas con un Bobtail puede ser
tan intensa que como la que hemos contado o tan tranquila como
se pueda soñar. Cada una de las páginas de este libro, debe
ayudar a elegir cual es el mejor camino para ser felices
haciendo felices al que será, sin duda, nuestro mejor amigo.
Hoy en día llevamos 18 años criando y tenemos mas campeones, mas
ejemplares importados y muchos mas amigos que tienen nuestros
Bobtails y son felices con ellos en sus hogares.
No se que hubiese sido de nuestras vidas sin ellos, como mínimo
menos alegres.
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